En 1986, impartí un curso llamado “Cómo lograr alta calidad con presupuestos reducidos”en UCLA. En aquel entonces, dicho curso costaba $325, se inscribieron 256 estudiantes y el ingreso bruto ascendió a $86,125, mientras que a mi sólo me pagaban $125 al día ¡demonios! Tiempo después, la USC me solicitó impartir el curso en su campus, mismo que fue muy exitoso y recibí un pago de $2,500. Dos años después, la NYU me ofreció $5,000 más transporte y viáticos por impartir dicho curso. Ya para entonces era un instructor profesional de cine.
|